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Diario YA


 

Europa: envejecimiento biológico, rejuvenecimiento psicológico

Seguro que más de uno ha escuchado que los 30 son los nuevos 20 o que los 50 son los 40 de hace unos años y, en realidad, no se va tan desencaminado. Por un lado, hay un claro envejecimiento de la población en toda Europa que muestra dos claves de la sociedad actual: que se viven más años y que se tienen menos hijos. Lo primero, sobre todo, es por una cuestión de salud. Lo segundo por el impacto de la mujer en el mercado laboral y por una economía que, en ocasiones, no deja muchas más alternativas.

Es cierto que se pueden encontrar mujeres atractivas con más de 50 (incluso con más años) porque lo que no hay que perder de vista no es que se viva más sino que se acabe por vivir mejor. Habiendo dejado atrás situaciones como las guerras o ciertas limitaciones básicas se da la oportunidad al cuerpo de lucir mucho mejor por más tiempo. Y todo esto, sin olvidar, por supuesto, que hay una mayor conciencia social sobre lo que supone, entre otras cosas, mantener una dieta saludable o realizar ejercicio físico de manera continuada.

A lo anterior hay que añadir que no sólo es cómo uno se sienta (clave en esto lo ya mencionado y también el mantener el cerebro activo toda la vida, incluso cuando uno se jubila para tratar de que se mantenga en forma la mayor parte de tiempo posible) sino cómo se deja ver. Tenemos a nuestra disposición una gran gama de complementos de nuestra imagen que pueden realzar todo lo positivo de una persona, si se saben usar de forma adecuada.

Claves del rejuvenecimiento psicológico

Nada de fechas. Hay que dejar atrás los estigmas que nos limitan y condicionan sin ningún sentido. Basta de fijarse tan sólo en la fecha de nacimiento de una persona para saber cuán vieja es. En realidad, se trata de mucho más que esto. Hay personas que casi nacen envejecidas por la forma en que enfrentan las cosas, pero siempre se está a tiempo de cambiar.
Actitud. Tratar de ver siempre el lado positivo de las cosas evita alguna que otra arruga, hace que nos encontremos más serenos, reduce los niveles de estrés y, en general, nos hace sentir mejor así que… ¿por qué no probarlo? Por supuesto habrá problemas en el camino, pero el cómo se afronten estos puede marcar la diferencia.
Cuidarse: La imagen que se proyecta por fuera no es lo más importante y estamos acostumbrados a recibir este mensaje incluso en las películas infantiles. Aunque es una gran base de partida no es menos cierto que el verse bien uno mismo también le da una cierta dosis de confianza que se contagia entre la gente que se pueda encontrar alrededor. Ni qué decir del hecho de que si uno comienza a cuidarse a una edad relativamente temprana, mejor que mejor. Por un lado, porque se convierte en un hábito que, después, es más fácil de mantener y, por otro, porque el cuerpo lo irá notando desde el minuto uno. Además de la apariencia el no dejar de ejercitar la mente será clave para cosas tan básicas como puede ser la memoria.