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Diario YA


 

el Ejército español, nuestro Ejército, el de todos los españoles, ha estado o sigue estando expresamente vetado

UN EJÉRCITO PROHIBIDO

Manuel Parra Celaya. Ante esta situación de pandemia, no es extraño que empiecen a aflorar, incluso a proliferar, las más variadas especulaciones, pues en algo hay que entretener la imaginación en días de cuarentena; las hay de un rancio determinismo biológico, con base en una selección natural (aun antes de aprobar el gobierno la eutanasia), o mediante la explicación tan ecologista de que se trata de una venganza de la Naturaleza agraviada por el hombre. También abundan, cómo no, las teorías de carácter conspiratorio, en busca de culpables en la sombra. La fantasía es libre, y cada cual elige entre las explicaciones peregrinas o, como hace modestamente un servidor, poniendo la cabeza en la razón y los pies en el duro suelo de lo real.

El gobierno desoyó todas las advertencias científicas sobre la pandemia

Negligencia dolosa

Luis Losada Pescador. ¿Que la OMS advierte que llega una pandemia? Promovemos manifestaciones en toda España. ¿Qué el organismo internacional nos advierte de la necesidad de hacer acopio para proteger a nuestros sanitarios? Les mandamos a la guerra sin escudos. “Ya tenemos suficiente”, fue la respuesta del ministro de Sanidad, Salvador Illa, ese filósofo sin cartera al que el traje no es que le quede grande, es que puede bailar dentro de él…

En Andalucía, ¡estamos sufriendo un estado de sitio?

Samer Alnasir. La declaración del estado de alarma por el RD 463/2020, de 14 de marzo, se refería apenas a la concentración del poder público, operativamente, en el gobierno de la nación, como única autoridad pública. Concentración que no se debe propiamente a ese real decreto, sino tiene su origen en el artículo séptimo de la Ley Orgánica 4/1981 sobre la declaración del Estado de alarma, sitio y excepción, que regula el artículo 116 de nuestra Constitución. Es decir, por un lado concentra el poder público operativo en el gobierno de la nación, y sus referidos cuatro ministerios, y por otro establece las pautas del confinamiento para evitar la propagación de la pandemia. Ni se recoge ninguna excepcionalidad de otros derechos constitucionalmente garantizados, ni otra colaboración institucional de carácter autonómico.

Coronavirus y el arte de la paciencia

Alberto Buela. Ante esta epidemia mundial que está dejando miles de muertos en todo el mundo, las naciones-Estado recibieron la voz de orden del gobierno mundial en medicina, la Organización mundial de la salud (OMS): quédense en sus casas. Y así millones de hombres, sobre todo en Occidente, comenzaron a deambular entre las cuatro paredes de sus casas sin saber qué hacer ni cómo llenar el tiempo luego de una semana de cuarentena. Los Estados y sus aparatos y los gobiernos y sus agentes, todos limitados al naturalismo según el cual: el hombre es lo que come y lo que ve; entonces le procuran comida y televisión. Pero eso no alcanza porque él es algo más.

Ahora Boris, enfermo, pasa el relevo a Dominic Raab que será el que tenga que quemarse políticamente en las próximas semanas

La solidaridad se propaga más rápido que el coronavirus… entre algunos

David Casarejos. Consejero por Reino Unido en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior. Voy a intentar hacer un párrafo sin decir la palabra maldita. Los españoles somo especiales, sí. Como los italianos, los turcos o los canadienses, sí. Todos somos especiales, ni mejores ni peores, y cada uno con una identidad propia, y unas maneras de ser que a muchos les pueden parecer extrañas. Hecho, no he dicho coronavirus, pero a partir de ahora me temo que tendremos que entrar en harina. Los países y sus gentes están lidiando con este virus de maneras diferentes. Ni los españoles son mas caraduras, ni los ingleses o alemanes tan disciplinados.

CORONAVIRUS: SALDREMOS MÁS FUERTES…

Manuel Parra Celaya. Que la grave crisis que está provocando el coronavirus acabará por superarse es un hecho y un tópico;  la propia etimología de crisis incluye, entre sus significados, los de resolución y desenlace, pero también el de decisión, lo que nos da pie a alguna de las ideas contenidas en estas líneas. También se ha convertido en tópico lo que, con la pandemia, saldremos más fuertes, frase que viene repitiendo el Presidente del Gobierno español en sus repetidas apariciones televisivas; lo que no recuerdo si mencionaba a España, de forma genérica, a los españoles o, como es costumbre, a este país. Si se tratara del primer supuesto -y siento mi falta de memoria-, se trataría de aquel recurso que empleó Stalin para enardecer a los rusos ante el avance alemán: invocación a la Madre Rusia, en lugar de las invocaciones y consignas habituales del Partido, y perdonen la manera de señalar.

¿hemos vuelto a Dios, en estos días de tribulación?

¿Lasciate ogni speranza?

Gonzalo Rojas. Hemos vuelto a la casa, hemos vuelto a horarios más serenos y conversaciones familiares más pausadas, hemos vuelto a mirar con más detención lo pequeño de cada instante. Pero…. ¿hemos vuelto a Dios, en estos días de tribulación? Un gran amigo me interpeló, de buen modo, requiriendo que le hablara de la esperanza cristiana, porque se sentía -me dijo- totalmente descolocado con el momento presente.

¿Y después del Covid-19?

José Antonio Bielsa Arbiol. Los peores pronósticos se están cumpliendo a paso acelerado. El contubernio global de la Agenda 2030 -que alienta el advenimiento de una gobernanza mundial- va a utilizar la pandemia en curso como pretexto para radicalizar su plan de “desarrollo sostenible”, sobre las bases monstruosas del programa de reducción de población, la implantación del biochip y la consecución de una Era Mesiánica que faculte, y legitime, la destrucción de la Cristiandad en la Era de Acuario. ¿Les suena todo esto a conspiranoia? No lo es. En ocasiones, la realidad supera a la ficción.

No se puede detener un tsunami con un muro de paja

Medidas de choque, ¿ahora sólo avales de 20.000 millones?

Miguel Massanet Bosch.
No se puede decir que la pandemia del Covid19 sea algo común, intrascendente y fácil de contrarrestar. Si el Gobierno tiene ya la experiencia de lo que significa un retraso en darle la importancia debida a la prevención contra la pandemia, al error de movilizarse cuando ya el virus se había cobrado 136 víctimas en nuestra nación y el empeño de anteponer sus intereses políticos a adelantarse en tomar las medidas adecuadas, la primera la de prepararse  asegurándose los medios sanitarios, las ropas de protección, las mascarillas, los respiradores y todos aquellos que son esenciales para afrontar una situación crítica como es la que en estos momentos estamos soportando en España.

Miedo, el constructo que nos mamaron, pero no nos quisieron enseñar

Samer Alnasir. Thomas Hobbes, el magnate de la ilustración inglesa, reconoce tener un gemelo que no llegó nunca a conocer. Ello porque el 5 de abril 1588, día de su nacimiento, se acercaba la armada española a las islas británicas por el conflicto acontecido entonces. La narrativa inglesa describía la armada española como la aterradora invencible, algunos sabios y  sacerdotes la interpretaron, a base bíblica, como el antecristo. Debido a aquel miedo aterrador, su madre, la de Hobbes, dio luz a su hijo prematuro con un mellizo, que es, dice Hobbes, el miedo .