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Diario YA


 

EL COVID NO ES LA EXCUSA. EL ARTE EMERGENTE EN ESPAÑA TAMBIÉN ESTÁ CONDENADO POR LA INCOMPETENCIA

Jorge Llopis Planas
Perito Asesor de Arte

Es cuanto menos inquietante que tanto doctos como profanos se estén cuestionando todavía las consecuencias del COVID 19 en el mundo del arte. Después de escucharlos atentamente entiendo su pregunta: que realmente debería formularse como: ¿Qué va a pasar con los jóvenes artistas y el mercado del arte en España con la crisis que se nos viene encima?.

Eso es otra cosa, ya que en el mundo del arte y su mercado hay diferencias. Esta el llamado “arte de artistas importantes” (llamémosle Arte Importante) y los que están en ello. Con el arte importante no va a pasar nada, es más, las ventas e inversiones en piezas de autores importantes está siendo como en el inicio de todas las crisis económicas el comportamiento habitual: Garantizar unos activos refugio a largo plazo hasta que esto pase. Porque no nos olvidemos que el COVID 19 es una excusa. La gran crisis económica que se esperaba en 2018 y como decía la niña de Poltergueist : “Ya está aquiiii…”

Claro, ahora nos quedan los artistas emergentes, los jóvenes y por supuesto el entorno: galerías, ferias, empresas relacionadas como seguros, transportes, enmarcadotes, impresores y un etcétera más largo que los créditos de una película de Spilberg. ¿Qué puede pasar y como les puede afectar una nueva crisis?.

Países como Alemania, Austria, Italia, Francia, Holanda, Reino Unido y Estados Unidos asumen que el arte y sus creadores son un valor patrimonial cultural que hay que preservar y proteger como valores de futuro.

Sin ser una Sibila del ramo, lo he comentado en otras ocasiones. Países como Alemania, Austria, Italia, Francia, Holanda, Reino Unido y hasta el ultraliberal Estados Unidos iniciaron desde el principio de la Crisis Covid19 una línea de ayudas económicas directas a artistas y al sector. Alguno dirá o pensará “!Ya empezamos con las subvenciones!”. En USA, el concepto “subvención artística“ ni está traducido, como “Chiringuito de playa “ no aparece en el diccionario esquimal...

No, la cuestión es mucho más simple: Estos países y otros después, son conscientes de que el arte es un valor patrimonial cultural que hay que preservar y proteger. Que el arte emergente de hoy serán los valores del mañana y por supuesto en algunos casos también, los elementos de inversión. Que el arte  también es un sector económico y que no sólo son pintores o escultores, sino toda la infraestructura profesional anteriormente mencionada que hacen que esto del arte, hoy, se mueva y no sea un pasatiempo de fin de semana.

¿Y España y sus archifamosas subvenciones? “Ni están ni se las esperan” porque “Spain is Different”, así “que españolito que vienes al mundo te guarde Dios”.  Tres citas fundamentales en la historia reciente de este país que también podrían explicar nuestra miseria cultural donde el arte y el patrimonio son hoy por hoy, sólo un recurso publicitario a vista de dron como la paella, los callos y la ensaimada para los turistas.

Subvenciones las hay: Las que promete y promueve la meta pija de Galapagar y el Ministerio de la Igualdad (que miedo de nombre, por Dios…) ya  sea en forma de seminarios y colonias de verano para iniciar a las niñas de párvulos en parafilias aberrantes o directamente a  pagar a mujeres maltratadas sin pasar por juicio. Cosas de ex cajera de supermercado revolucionaria, supongo…

Al Gobierno de España la cultura le importa un bledo y las artes plásticas menos. Con el Instituto Cervantes, el cine de Almodovar, la Marca España y la más que dudosa calidad de la Feria Arco rompieron el molde. Negro, muy negro lo tienen los jóvenes artistas. Tal vez por eso triunfan fuera Zapata, Cabellut, Barceló, Elespe, Solar, Urculo, Soler, Llobera…Por cierto yo no distingo entre hombres y mujeres y ahí incluyo a cuatro.

 

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